martes, 3 de junio de 2008

























पर्कुए ecologico

El parque G. E. Hudson está ubicado en Av. Hudson a 7 km de la Estación de Florencio Varela, provincia de Buenos
Aires, Argentina.
El parque abarca el museo (su casa natal, que lleva el mismo nombre), donde vivió sus primeros años el eminente
escritor, naturalista y autodidacta y su entorno natural, convirtiéndose en un reservorio invalorable donde puede observarse
la dinámica natural en pleno funcionamiento, junto a varias hectáreas circundantes en las que actualmente se acuña un
proyecto integral de conservación y educación, dentro del marco conceptual del desarrollo sostenible.
Este escritor nació el 4 de Agosto de 1841 en la estancia "Los 25 ombúes", actual partido de Florencio Varela. A esta
estancia, Hudson la inmortalizó en su obra escrita en 1918 "Allá lejos y hace tiempo". Escribió alrededor de 30 libros,
combinando ciencia y folklore, dejando un importante legado científico y literario y contribuyendo al conocimiento de la
pampa húmeda bonaerense, su gente, costumbres y fundamentalmente de sus vida autóctona.
Precursor de la protección de aves, realizó estudios, primero cazándolas y luego enviándolas a Estados Unidos para que
las identificaran.
En 1874, a la edad de 33 años se estableció definitivamente en Inglaterra, debido a tres motivos : rechazo a la
colonización y depredación sistemática de los recursos naturales de la zona, difusión de su obra, buscando una cura a su
enfermedad.
En 1929, Fernando Pozzo, admirador de Hudson, descubre la citada zona. En 1957, la provincia de Buenos Aires la
declara "Monumento Histórico".
En 1958, comienza a funcionar este Monumento Histórico al mando de la sobrina del escritor y quien actualmente vive.
En 1985, asume como Director Rubén Ravera, quien aún permanece en dicho cargo. Se inicia la gestión de la Asociación
de Amigos del Museo Guillermo Enrique Hudson, para comprar tierras con motivos estratégicos :
· Escasa población de la zona,
· Entrada poco accesible y
· Bajo valor de las tierras (ya que se considera como zona semirural).
En 1991, a través de los lectores de Hudson provenientes del Japón y el embajador de ese país, la "Suntory Fundation."
canalizó una donación en base a tres subsidios para comprar el resto de las hectáreas.
En un lapso de diez años, el área protegida pasó de cuatro hectáreas a cincuenticinco hectáreas.
Con respecto a su dominio podemos mencionar que es mixto, o sea que cuatro hectáreas pertenecen a la Dirección de
Museos, Sitios y Lugares Históricos (Ministerio de Educación), y el resto es propiedad de la Asociación de Amigos del
Museo.
El ente administrador es la Asociación de Amigos.
La Municipalidad de Florencio Varela ha declarado este lugar como "Area de Interés Municipal", no obstante actualmente
se está gestionando para que se declare Reserva de Interés Provincial.
Se pueden observar ambientes tales como el sotobosque, talares autóctonos, pastizal pampeano y un arroyo donde
numerosas especies de aves, peces, anfibios y reptiles se refugian encontrando alimento y nidificación. Se han determinado
hasta el momento, nueve especies de mamíferos, once de reptiles, siete de anfibios, y veinte especies de peces. En cuanto
a la flora, hay determinadas ciento trece especies, además de las especies introducidas de la Selva Ribereña, con alto valor
biológico por provenir de la zona selvática subtropical.
Distribución de ambientes que se reproducen dentro del parque:
· Dominio Amazónico, Provincia Paranaense, Distrito de las Selvas Mixtas, Selva en Galería de la Ribera del Río
de la Plata y el Delta.
· Dominio Chaqueño, Provincia del Espinal, Distrito del Algarrobo, Subdistrito del Tala.
· Pastizal Pampeano, caracterizado por gramíneas y compuestas. El Pastizal se encuentra matizado con isletas de
talas, que por otra parte posee gran resistencia y valor biológico, ya que atrae aves y semillas, siendo clave para
la recolonización de especies autóctonas. Está atravesado por el arroyo "Las Conchitas", último arroyo del
Conurbano Bonaerense sin contaminar, al menos en el tramo en el que se hace referencia, de curso lento y con
meandros, también se observa una zona de influencia entre el arroyo y áreas inundables no permanentes.
Se intentó recrear la composición paisajística de la zona, a su estado original. En el caso del pastizal de esta pampa
ondulada, casi ha desaparecido en la provincia debido a la intervención del hombre blanco, desde tiempos de la
colonización, ha través de actividades agropecuarias, desarrollo de población rural e invasión de plantas exóticas que
contribuyeron a modificar la flora autóctona.
Hoy sólo quedan relictos, en hectáreas inutilizadas de las grandes estancias de la provincia.
En consecuencia, se advierten diversos mecanismos de deterioro de estos ecosistemas y su correspondiente
biodiversidad.
Se intenta erradicar gradualmente la cría de ganado y la explotación insostenible de la tierra, para que los pastos vuelvan
ha tener gran altura, de manera tal que sea necesario subirse al lomo de un caballo para ver el horizonte.
Esta situación de deterioro, no sólo se relaciona con problemas propios del ambiente de pastizal. Algunas de las causas
que han contribuido a través del tiempo son : sistemas socio-políticos que promovieron una explotación no sostenible de los
recursos naturales, falta de conocimiento y fallas en la aplicación de los mismos, subestimación del valor que posee el
medio.
Se prevé el reciclado de un monte de tres hectáreas, que originalmente estaba conformado por talas y actualmente está
modificado, debido entre otras causas a la invasión de ligustros y hiedras que se trepan por el tronco de los árboles y
compiten verticalmente por la luz, además, estas especies invasoras cuentan con las condiciones locales propicias para su
crecimiento en libertad, sumado a la ausencia de sus predadores naturales.
El propósito es transformar este espacio en una selva semejante a la de la costa, recreando el ambiente presente en la
zona de Punta Lara (que próximamente podría sufrir el impacto de la construcción del puente Colonia - Buenos Aires) con
alrededor de 33 especies arbóreas.
Problemática:
En cuanto a las amenazas principales del parque, se han mencionado las actividades agropecuarias y el pastoreo
(aunque este último cada vez con menor intensidad).
El control de este manejo es delicado, ya que las culturas locales no facilitan la tarea, motivo por el cual se debe obrar con
cautela, ya que se observa que a medida que la presencia de los conservacionistas avanza sobre la zona, los involucrados
se desplazan espontáneamente. De esta forma se evitan situaciones que puedan interferir negativamente, tales como
venganzas reflejadas en el parque (anteriormente manifestadas), incendios frecuentes que se producen intencionalmente
para que el ganado pueda comer los brotes, situación esta que como consecuencia genera un desarrollo exuberante de
especies foráneas, en otros casos simplemente se producen incendios por visitantes imprudentes ocasionando el mismo
daño.
· También, existen problemas que en gran parte han sido superados:
· Se desactivó una tosquera (ubicada aproximadamente a medio kilómetro del parque) que hasta ese momento era
receptora de grandes volúmenes de basura, tanto de origen industrial como doméstico y que fue declarada según
el C.E.A.M.S.E. el cuarto basurero a cielo abierto del país. La tosquera comprende 22 hectáreas y 8 metros de
profundidad, la cual albergaba alrededor de 47.000 m3 de basura.
El problema surge a partir de la contaminación que ésta generaba - tanto a las napas de agua como al terreno en
sí mismo- incluyendo la proliferación de roedores e insectos que amenazaban la salud pública, emisión de olores
desagradables y muerte de ciertas especies. Todos, aspectos que disminuyen el valor paisajístico de la zona,
Actualmente se trabaja en el mejoramiento de este ambiente para facilitar la recolonización por parte de la
naturaleza, empleando lentejas de agua (que transforman el aceite del petróleo), renacuajos, peces, gallaretas,
etc.
· Se prohibió la caza de liebres, cuises, inambúes, y la pesca de anguilas, tortugas de agua, tarariras y bagres.
· Se inactivaron los lavaderos de lanas que contaminaban las aguas superficiales.
· Se eliminó un basurero que servía de criadero de chanchos, amenazando la salud pública.
· Se logró junto con varias instituciones y propiedades de la zona, desviar un tramo de la autopista a La Plata,
varios kilómetros al Sur, evitando así impactar negativamente sobre estos ambientes a conservar.
De lo contrario se hubiesen producido alrededor de la autopista, asentamientos humanos, disturbios en la
nidificación de aves, y disminución del valor paisajístico entre otros inconvenientes.
· En gran parte se terminó con la deforestación de la zona.
Peligros:
Algunas de las especies en vías de extinción advertidas de la zona son : Federal, Macá Grande, Cardenal, Jilguero
Común y Mixto, Corbatitas, Cabecitas Negras, Macá de Pico Grueso y Varillero Cabeza Roja.
Emprendimientos realizados:
· La embajada de Inglaterra donó, entre otras cosas, un molino, un tanque australiano, un calentador solar y un
panel solar, como parte del proyecto que consiste en promover el uso de energías alternativas, en lugar de la
nuclear y demás energías convencionales.
· Construcción de la "Casita Verde", en la cual funciona una biblioteca especializada, fabricada con paneles
recubiertos de telgopor, que actúan como aislantes y mantienen la temperatura interior, ésta posee la capacidad
de captar luz solar. Posee un sistema de campos de oxidación para el tratamiento de efluentes cloacales, que
consiste en biodegradarlos aprovechando las bacterias propias de la materia fecal, luego, el sobrenadante,
previamente filtrado por un tubo con arena y piedritas, es utilizado por gramíneas, lentejas de agua y camalotes,
de esta forma se evita la contaminación de napas.
· Reciclado de basura : está funcionado una pequeña tecnohuerta donde las especies vegetales se agrupan de
manera tal que se ayudan a crecer mutuamente. Las especies animales como conejos y gallinas se alimentan de
los vegetales al tiempo que su estiércol sirve de abono para fertilizar orgánicamente las plantas junto con el
producto resultante del trabajo de las lombrices californianas sobre desechos de tipo orgánico.
Se cierra así un círculo natural perfecto. También se reutilizan las botellas de plástico y latas de aluminio u otro
material, en el vivero de especies autóctonas.
· El vivero de especies autóctonas consiste en la formación de plantines de árboles con fines de forestación,
buscando preservar la diversidad genética y, según las características forestales y alimenticias, conformar un
fondo genuino para ayudar a la preservación del área o espacios públicos y reservas involucradas.
Este emprendimiento se logra gracias a una red de intercambio de plantines y semillas.
Esta idea de permacultura, tiene como objetivo fines didácticos educativos, pero no sólo centralizado en el área del
parque Hudson, sino que intenta trasladarse a los hogares para que los pobladores (en especial los más carenciados)
realicen miniecosistemas que sirvan de sustento para sus familias.
Estrategias de conservación:
El plan de conservación que propone la gente que maneja el parque es salvar conservando, estudiar a través de
investigaciones y generar usos múltiples y sustentables. Para comprender la biodiversidad deben mantenerse muestras
representativas y viables de ecosistemas, especies y poblaciones. Es fundamental que la humanidad comprenda el valor de
la biodiversidad para que los beneficios potenciales que nos brindan los recursos naturales permanezcan, ésto se logrará si
mantenemos la base de los recursos biológicos.
En cuanto al diseño actual del área se observa en el croquis una forma irregular, que pretende ser mejorada, para evitar el
efecto borde y poseer mayor representatividad. Se proyecta una zona intangible y otra intermedia, que actúe como zona
buffer.
El Río de la Plata actúa de corredor incrementando de esta manera la tasa de inmigración de muchas especies de aves y
semillas. El parque Pereyra Iraola actúa también como un posible corredor que ayuda al restablecimiento de las
poblaciones extintas. Es el mismo caso para la Reserva Punta Lara.
Conclusiones:
La destrucción de los ecosistemas es el comienzo de un proceso que va en aumento.
Preservar las pocas áreas que aún pueden revertirse naturalmente, es uno de los fines que persigue la Asociación de
Amigos del parque ecológico y cultural G. E. Hudson. O sea, mostrar en forma práctica que se deben mantener zonas
intangibles y zonas intermedias, donde pueda compatibilizarse el turismo de forma sustentable, y donde con fines didácticos
educativos funcionen el uso de distintas energías alternativas (energía de la biomasa, eólica y solar), además de cerrar un
círculo en el que intervienen la huerta orgánica, la granja y los fertilizantes naturales.
Se predice que en el futuro la evolución natural proveerá de una zona de inundación (bañados, lagunas) en la zona de
influencia entre el pastizal pampeano y el arroyo "Las Conchitas", tal como se observaba en tiempos anteriores. Esta zona
funcionará como área intangible.
El problema quizás, es el grado control (casi inexistente) que presenta el área a conservar, por lo que se extrae de lo
expuesto que el bajo presupuesto con el que se cuenta, interfiere en dicho objetivo.
Se espera que los esfuerzos para que el parque sea designado Reserva Provincial con trescientas hectáreas sean
inmediatos. Actualmente se cuenta con media sanción en el Congreso de la Pcia. De Buenos Aires. Una vez sancionada, se
designarán guardaparques que puedan decididamente contribuir a un correcto control del área.
Una de las obras en ejecución es la concreción de un Centro Especializado de Documentación con las obras de Hudson.
También se cuenta con material inédito en el país proveniente de la "Eco 92", clasificado y catalogado, para consultas de
los visitantes, junto con temas generales como aquellos específicos de ecología.
Otra de las obras en ejecución, casi terminada, es la Sala de Paleontología que se inició en 1995 con el objetivo de
detenerse en un pasado de miles de años y transportar al visitante a épocas anteriores en las que nuestras pampas
estaban habitadas por gliptodontes (mamíferos similares al tatú carreta o la mulita), elefantes, osos, megaterios y otros
animales semejantes a los camélidos. Además, se cuenta con muestras de utensilios de los aborígenes querandíes.
Otra obra inmediata es diseñar un programa de senderos para las visitas guiadas.
Próximamente se incorporará al parque, el área ocupada por la tosquera.
Problemas sin solución en corto o mediano plazo:
· Quema de pastizales.
· Ganado en la zona del pastizal.
· Robo de madera (ej. : madera del puente que cruza el arroyo "Las Conchitas").
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La casa, hoy reconstruida, donde el 4 de agosto de 1841 nació el gran
escritor Guillermo Enrique Hudson. Esta construcción pertenece
actualmente a un Parque Ecológico en las afueras de la ciudad de
Buenos Aires.
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· El arroyo fluye tranquilo. Los ombúes celebran el sol en sus ramas y el
agua en sus raíces. Y la casa se eleva con orgullo y discreción. La casa de
paredes blancas y oscuro techo a dos aguas. Es la casa donde el 4 de
agosto de 1841 nació Guillermo Enrique Hudson, el escritor de la bella
prosa. El escritor del amor encendido por la tierra y las aves. Hudson es el
que escuchó las polifonías de una naturaleza viva. Su prosa brillante fue
celebrada por Galsworthy, Churchill y
Conrad.
· Sus grandes obras (Un naturalista en el
Río de la Plata; Días de ocio en la
Patagonia; Allá a lo lejos y hace
tiempo; La tierra purpúrea; El ombú;
Aventuras entre pájaros; Un niño
perdido) le entregan al lector un don: un
caballo mágico con el que cabalgar por la llanura pampeana y las estepas
de la Patagonia.
· La fascinante cabalgata literaria de Hudson comenzó en la casa de la
estancia Los veinticinco ombúes. Daniel Hudson y Carolina Kimble, los
padres del escritor, habían arribado a la Argentina en 1836. Dejaron
Boston para buscar una nueva vida en las lejanas tierras de América del
sur. Adquirieron alrededor de 300 hectáreas de Tristán Nuño Valdez ( el
cuñado de Juan Manuel de Rosas). El niño Hudson jugó y aspiró las
primeras fragancias pampeanas de su casa campestre cerca del arroyo
Conchitas. En Allá a lo lejos y hace tiempo, Hudson recreó su infancia
en Los veinticinco ombúes y luego en Las acacias, cerca de Chascomús,
donde su familia (compuesta además de sus padres por otro cinco
hermanos) se trasladó en 1845, para volver a la casa de Los veinticinco
Ombúes diez años después.
· La directora más ilustre de la Casa Museo y del Parque Ecológico
Hudson fue Violeta Shinya, sobrina nieta de Hudson, hija de Yoshio
Shinya, el primer habitante japonés de la ciudad
de Buenos Aires hacia el año 1900.
Curiosamente, el Japón, en el lejano Oriente, se halla vivamente ligado a
la preservación del autor de Aventuras entre pájaros. A mediados del
siglo XIX el fuego de buques de guerra norteamericanos obligaron al
Japón a romper su aislamiento y a comerciar con el resto del mundo. El
emperador nipón Meiji incluyó el estudio del inglés en los programas de
educación popular. El Japón épico y religioso descubrió entonces en
Hudson a un deslumbrante narrador en lengua inglesa. La escritura en
inglés de la literatura de Hudson se debió a que éste, a los 32 años,
abandonó Argentina y se estableció en Londres. En Inglaterra, escribió con
fluidez en el idioma de Shakespeare, dado que éste era su segunda lengua
materna, la que recibió de sus padres. Detestó Londres, pero permaneció
allí hasta su muerte en 1922. Los japoneses reconocieron en Hudson a un
defensor de la naturaleza; una actitud afín a la espiritualidad panteísta del
Shinto, la religión tradicional del Japón, donde se venera todos los sitios
del mundo natural. Así se explica que el Parque Hudson cuente con el
apoyo de la Fundación japonesa Suntory.
· Hudson bregó por la protección de las riquezas naturales no sólo desde
los hilos plateados de su prosa. Fue también un tenaz naturalista. Un
ornitólogo. Un sagaz conocedor de los hábitos y cantos de cientos de aves.
En Inglaterra, promovió la sanción de la primera ley de la conservación.
Asimismo, fue uno de los fundadores de la Asociación ornitológica del
Plata en 1916.
· Hoy el Parque ecológico Hudson es una reserva natural de 54 hectáreas.
Aquí palpita un monte de talas, y variedades de especies como los
ligustros, acacias y paraísos. En un sotobosque viven arbustos de pavonia.
En el suelo se esparcen frutillas silvestres, dichondra (oreja de ratón),
violetas, tréboles. De los originales 25 ombúes sólo quedan tres. En estos
gigantescos árboles un ojo atento podrá hallar horneros, benteveos y
calandrias; zorzales y pájaros carpinteros. Por los campos circundantes se
dispersan mixtos, teros, lechuzas, perdices.
· El Parque dispone de una biblioteca especializada en Hudson, y en la
temática ambiental. Aquí puede hallarse una
conferencia que el gran médico y humanista argentino René Favaloro dictó
en homenaje al escritor de Un naturalista en el Río de la Plata. También
funciona una biblioteca popular que difunde cultura en una área semirural.
· El gran ensayista Ezequiel Martínez Estrada le dedicó al naturalista y
artista de Días de ocio en la Patagonia el espléndido y profundo ensayo
El Mundo maravilloso de G.E.Hudson.
· La valoración científica y artística que bulle en la literatura de Hudson
puede obrar hoy como estímulo a una seria educación ambiental, e incluso
a una percepción asombrada y poética de los animales. Que laten dentro de
los ecosistemas. Y de la tierra enamorada del cielo.
·